Una de las fiestas que desconocen y han dejado de celebrar los grupos religiosos es la fiesta de las Cabañas, el desconocimiento se debe a que es una fiesta judía y por lo tanto, no es para los cristianos, esto según el concepto de las iglesias cristianas que no han entendido la voluntad de Dios. El argumento de mayor peso para desechar las solemnidades es que Dios mismo ya no quiso esas fiestas, como lo dicen los profetas; Amós 5:21; Oseas 2:11 e Isaías 1: 13­14, además de que no siempre se celebró la fiesta de las Cabañas en la antigüedad, con base a lo que dice Nehemías 8:17, por lo que el presente tema es para explicar por qué Dios dijo que no quería estas fiestas, así como, mostrar los datos históricos que prueban la vigencia de la misma. 

 

Dios dijo "Tres veces en el año me celebraréis fiesta", esas tres veces son, Pascua el 14 de Nisán, Pentecostés 5 de Siván, y Cabañas el 15 de Tishrei, Éx. 23:14‑17. Luego, si se celebra una o dos fiestas se esta imponiendo una voluntad de hombres sobre la voluntad de Dios. Pero, el argumento es que llegó un momento en que Dios ya no quiso esas fiestas, como lo atestiguan los profetas. Recordemos que Dios es un ser inmutable y que no cambia, como lo dice Números 23:19, "Dios no es hombre para que mienta ni hijo de hombre para que se arrepienta...", entonces, ¿cómo establece tres fiestas y luego dice que ya no las quiere? Veamos por qué las aborreció.

Amós profetiza aproximadamente en el año 787 a. C. , el Profeta Oseas en el año 785 a. C. y el Profeta Isaías en el año 760, son todos ellos contemporáneos, y les toca presenciar la rebeldía del pueblo de Israel contra Jehová su Dios, Os. 8:1; 7:13; 6:5,10; Am. 3:13‑14; 5:10‑12, 26‑27; 6:8,14; 8:840. Se ha convertido en un reino pecador, en hijos depravados que han dejado al Santo de Israel, Is. 1:14 Cuando el pueblo llevaba sus presentes al altar, ofrecían lo enfermo, o dañado, las mismas fiestas ya no las hacían con devoción y corazón limpio para alabar a Dios, sino que en sus múltiples pecados, lo que en realidad ofrecían era abominación a los ojos del Altísimo. ¡Cómo iba el Eterno aceptar las fiestas en tales condiciones! , por lo que les dice: "... Vuestras solemnidades tiene aborrecida mi alma, me son gravosas, cansado estoy de llevarlas.", Is. 1:14. Y dice vuestras solemnidades porque son hechas como se le antoja al pueblo y no con la santidad que Dios prescribió en un principio. Por lo cual en el año 722 a. C. castigó a Israel entregándolo en manos de sus enemigos y fue llevado cautivo, Judá no aprendió de Israel, también por sus maldades Jehová los mandó al exilio por 70 años a Babilonia en el año 606 a.C., Jer. 25:11. Al terminar el castigo de los judíos en el año 536, dice Esdras (11‑4) que los hijos de Israel celebran nuevamente la fiesta de las Cabañas, restablecieron los sacrificios y los holocaustos, porque en tierra de extraños no podían celebrar fiesta a Jehová, pero al estar de nuevo en su tierra se vuelve a establecer el culto a Dios.

Si Dios hubiera desechado sus fiestas, no tendría porque Jesucristo guardar la fiesta de los Tabernáculos (Jn. 7:1‑14), ni tampoco tendrían que celebrar los discípulos la fiesta de Pentecostés (Hch. 2:1), Cristo sería un pecador al celebrar el 14 de nisán la Pascua, si es que estas tres fiestas no se deben celebrar, pero como Cristo dijo que no venía a quitar la ley, sino vino a obedecerla, por lo tanto estas tres veces deben de continuar, para que en ellas comparezca todo fiel creyente delante de su Creador. Mientras el pueblo estuvo cautivo en Babilonia, fue castigado, no se celebraron las fiestas, ni se cumplió con el día del Señor, ni se efectuó el culto divino, quedaron suspendidas las ordenanzas de Dios, pero no borradas para siempre. Porque de haber quitado sus fiestas para siempre, como enseñan los protestantes, también debieron de quitarse las demás ordenanzas, pero vemos que del tiempo de Esdras en adelante sigue celebrándose las fiestas a Dios.

Se dice que desde los días de Josué hasta el tiempo de Nehemías no se había celebrado fiesta de Cabañas, esto es: desde el año 1451 a. C. al 445 a . C. no hubo fiesta de Cabañas, pero esto es falso y una inadecuada interpretación bíblica. Dios dispone en el año de 1491 a. C. que se deben de celebrar tres veces en el año fiesta a Jehová (Éx. 23:14), en el año siguiente reitera su voluntad al decir: "Tres veces en el año será visto todo varón tuyo delante del Señoreador Jehová, Dios de Israel Éx. 34:18‑23. Ciertamente, en el desierto no pudieron celebrar estas solemnidades con todo el ritual que se prescribía, por ejemplo, para iniciar la contabilidad de Pentecostés, Dios dice: "Cuando hubiereis entrado en la tierra que yo os doy, y segareis su mies, traeréis al sacerdote un omer por primicia", así también para Cabañas no se podía contar con las ramas de árboles espesos y frutos, pero al ingresar a la tierra de Canaán haría todas las disposiciones de Jehová. Por lo que dice Nehemías 8:17, se entiende que en tiempo de Josué si se celebraron Cabañas, y también Pascua como dice Josué 5:10‑12, era entonces el año 1451 a. C. En el tiempo de los Jueces, también se seguían celebrando aunque no dice el nombre de la fiesta pero sin duda era una de las tres que Dios había ordenado, Jue. 21:19 (aprox.1 140 a. C.) y la Pascua celebrada en los días de Samuel el último juez de Israel (1070 a. C. ) 2 Cr. 35: 18. En el periodo de los reyes continuaban haciéndose las fiestas de Jehová e incluso de los mismos reyes salía muchos presentes y holocaustos para las solemnidades tal como se muestra en el tiempo de Salomón, 2'. Cr.s 8:12‑13 en el año 992 a. C., enfatizando que son tres fiestas en el año incluyendo por supuesto la fiesta de las Cabañas. En los días de Ezechías (623 a.C.) llevaron a cabo la Pascua, 22. Cr 30:1,21. Así mismo en días de Josías (610 a. C.) también hicieron ésta solemnidad a Dios, 2'. Cr. 35:19.

Alguien podía preguntar y por qué no se menciona año con año, o por qué no se citan las tres fiestas en cada periodo, la respuesta es sencilla: Porque lo que es establecido por Dios, su verdadero pueblo ya sabe lo que tenía que ofrecer, sin tener que estar repitiendo en cada año lo mismo, por eso dice 2'. Crónicas 35:6,13, que hacían la fiesta conforme a la palabra de Jehová dada a Moisés, y que se asó la carne conforme a la costumbre. Siendo un habito anual las solemnidades de Jehová no había que estar repitiendo año con año como se tenían que hacer o como se habían conmemorado en cada año sino que se escribe los acontecimientos más sobresalientes de algunos reyes o jueces, pues de lo contrario, la Biblia s convertiría en una bitácora o diario, pero el entendido comprende que el Libro de los libros, es la voluntad de Dios, por lo tanto no hay razón para quitarle o añadirle, Jehová a dicho que son tres y no hay razón para disminuir a dos o a una sol, fiesta, Dt. 4:1‑3; Ap. 22:18‑19. La conmemoración de la fiesta de Cabañas y las otras dos fiestas, si se realizaron desde el tiempo de Josué hasta Nehemías (1451‑445 a.C.), porque al menos Salomón además de dedicar el altar de Jehová continuó con la alegría de la fiesta de las Cabañas, 2 Cr. 7: 9‑10; 8:13. Así mismo 91 años antes de Nehemías, en el Libro de Esdras también se registra la celebración de la fiesta de las Cabañas en el año 536 a. C. Por último en el año 519 a. C., el Profeta, Zacarías (14:16) profetiza a favor de la fiesta de las Cabañas, este año 519 a. C., cae dentro del periodo de 1491‑445 a.C., s esta fiesta ya no fuera bien vista delante de Jehová sería improcedente que permitiera que sus siervos condenaran a los que no desean cumplir con esta fiesta. Con la explicación anterior, se concluye que; sí existe registro de la celebración de la Pascua y Cabañas tanto antes del cautiverio de Babilonia como después del cautiverio, aunque no se cite sobre Pentecostés se sobre entiende que las tres fiestas se llevaron a cabo desde los días de Josué hasta Nehemías. Inclusive después de Nehemías (445 a. C.) se sigue celebrando Cabañas.

El segundo libro histórico de Macabeos (10: 5‑6) registra que cuando se hizo la purificación del templo en el año 16 a. C., por razón de la contaminación que hizo Antioco IV, encontramos la siguiente referencia: " Celebraron con regocijo fiesta por ocho días, al estilo de la de los Tabernáculos, recordando cómo poco tiempo antes, durante la fiesta de Tabernáculos, habían morado en los montes y en las cavernas a modo de fieras". Dando a entender que la fiesta de la! Cabañas estaba presente en la mente de los hijos de Matatías y los judíos de esa época. En el año 152 a. C. Jonatán asume la investidura sacerdotal a la vez de ser reconocido como rey de Judea y esto tiene lugar en la fiesta de las Cabañas de ese año 1 Macabeos 10: 18‑2 1.

El registro histórico demuestra que hubo una suspensión de las fiestas por causa del pecado de Israel, y que fui castigado, mientras ocurrió el cautiverio de los judíos. Las fiestas no se celebraron en ese periodo del cautiverio, pero esto no es razón para desacreditar a Dios y su doctrina diciendo que Dios ya no quiso sus fiesta e incluso para este tiempo, porque el Dios de Israel, no se muda ni miente, el que miente es el hombre. Por que la Escritura dice: "Sea Dios verás y todo hombre mentiroso " Ro. 3:4.

En el año 29 d. C., el Hijo de Dios sube a Jerusalén a celebrar con sus hermanos la solemnidad de las Cabañas Jn.7:14. Sí Dios no quisiera sus fiestas y fueran abominación, Cristo estaría practicando cosas abominables y habría cometido pecado, pero no fue así, sino todo lo contrario, porque el no hizo pecado ni fue hallado engaño en su boca, sino que él dijo: "... ¿no saben que en los negocios de mi padre me conviene estar? Le. 2:49, por eso fue también al templo, pan cumplir con un mandamiento de Dios, el mandamiento antiguo de tres veces en el año me celebraréis fiesta, y el mismo Jesús dijo: "... porque yo no he hablado de mi mismo, mas el Padre que me envío, él me dio mandamiento de lo que he di decir y de lo que de hablar" Jn. 12:49, luego celebró Cabañas porque no era pecado sino una demostración de obediencia, ante Dios, y de no haber celebrado ésta fiesta , entonces sí habría cometido falta, Cristo dijo: " Porque ejemplo os he dado como yo he hecho quiero que también vosotros hagáis Juan 13:15. Luego, Cristo sí celebró Cabañas, nosotros por supuesto también debemos de celebrarlas.