El antisemitismo ha sido una enfermedad propagada por Satanás, el quiere por todos los medios acabar con el pueblo de Dios, así que utilizando algunos versículos señalados en la Palabra de Dios, veían como único culpable a Israel de la muerte de Jesús. Y para sustentar este dicho se llegan a citar algunos versículos, por ejemplo: Hechos 5:30 “El Dios de nuestros padres levanto a Jesús, al cual vosotros matasteis colgándolo en un madero”.

Este suceso lo podemos comparar con lo que hizo David con Uria Hetheo, al mandarlo a la guerra y colocándolo hasta adelante para que lo matara y dice el versículo: “... A Uría Hetheo heriste a cuchillo...” (2º Samuel 12:9). Pero realmente él no lo mató, sino los hijos de Ammón, sin embargo, se le considera el «asesino intelectual», lo mismo pasa con el pueblo judío, a ellos se les considera los asesinos intelectuales porque (ellos) fraguaron todo el plan para que lo crucificaran. Sin embargo, los judíos físicamente no lo mataron sino que fueron los romanos a los cuales se les llama «gentiles»: “Y le entregarán á los Gentiles para que le escarnezcan, y azoten, y crucifiquen; mas al tercer día resucitará” (Mateo 20:19). “A éste, entregado por determinado consejo y providencia de Dios, prendisteis y matasteis por manos de los inicuos, crucificándole” (Hechos 2:23).

De manera que los judíos encontraron a Jesús culpable de blasfemia, por lo tanto debía de morir lapidado, pero los judíos no podían aplicar la pena de muerte, así que lo llevaron a Pilato para que él lo juzgara, ante quien ya no lo acusan de blasfemo sino de «sedición», de levantar a los judíos en contra de Roma. Pero me parece muy contundente lo que dice Juan: “Entonces Pilato salió hacia ellos, y les dijo: ¿Qué acusación presentan contra este hombre? Ellos le contestaron, y dijeron: Si este no fuera un malhechor, ciertamente no te lo habríamos entregado. Pilato les dijo: Llévenlo ustedes y júzguenlo conforme a su ley. Los judíos le dijeron: A nosotros no nos es lícito dar muerte a nadie, para que tuviera cumplimiento la palabra que Jesús había hablado, dando a entender de qué muerte iba a morir (Juan 18:29-32). Estos versículos demuestran que quien mató a Jesús fue Roma. Ahora la pregunta que haría es: ¿Cómo se mataba a los sediciosos de acuerdo a la ley romana? Históricamente está demostrado que Roma SÍ crucificaba. 

Ahora cuando dice Juan: “dando a entender de qué muerte iba a morir”, Jesús ya había anunciado que el tenía que ser levantado, de acuerdo a lo que dice Juan 3:14, asimismo lea con mucho cuidado lo que dice en Juan 8:28; 12:31-33 y Mateo 20:19, que siendo un modo romano de ejecución, no podría llevarse a efecto sino por orden del gobernador (el modo judío en tales casos era por apedreamiento).